>> CATEGORÍAS SALUD
>> RSS PODCAST   ICONO RSS PODCAST   Add to Google
>> RSS NOTICIAS   ICONO RSS NOTICIAS   Add to Google

Una producción de:

Wave Radio, S.L.
Avda. Diagonal 441
08036 Barcelona
Tel: 34 932 412 124
Fax: 34 932 005 169
www.vivirmejor.es

Aviso Legal

PUBLICIDAD
>>   martes 02 de junio de 2009
Salud y Calidad de Vida, Divulgación medico sanitaria con audio y video. Noticias para vivir mejor.  >  Reumatología - Todo sobre la reumatología

Reumatología - Reumatismo y deformidades en los pies

Última actualización de la noticia: 01/06/2009

fotografía de un pie

Fotografía por: alvimann

El reumatismo, en palabras del Doctor Eduard Rabat, se comporta en relación con las articulaciones como un incendio forestal. Cuando termina el incendio, el paisaje es desolador, cenizas, árboles calcinados; lo mismo sucede con las articulaciones, sus cartílagos quedan destruidos así como el tejido óseo que lo sustenta. El resultado final en el caso del pie son deformidades de las articulaciones afectadas.

Gracias a los tratamientos existentes desde hace 30-40 años, actualmente se pueden paliar bastante los brotes reumáticos, pero anteriormente su cura requería de seis meses de cama o más, lo que conllevaba llagas y deformaciones de los pies por el peso de las sábanas. Y es que los pies son unos amortiguadores que están siempre sufriendo.

Las deformidades en el antepié a causa del reumatismo son parecidas a las vistas en los pies no-reumáticos: juanetes, dedos en martillo, en garra, luxaciones de las articulaciones del dedo con el metatarso, pero en un grado muy superior a un pie normal sin reumatismo inflamatorio.

En la planta del pie, antes de la introducción de la cortisona y de los tratamientos más modernos, el pie que se veía más en el reumatismo era el pie cavo, con mucho puente; algo que se acentuaba por el hecho de estar encamado. Hoy en día ya no vemos pies cavos en el reumatismo pero sí pies planos, porque el tratamiento permite al paciente deambular, pero pese al uso de plantillas, que siempre es absolutamente recomendable, el propio peso del cuerpo unido a la mala calidad ósea provoca el hundimiento de la bóveda plantar. Ésta es la deformidad más típica de la planta del pie en el reumatismo actual, el pie plano.

Este tipo de paciente aguanta lo inimaginable, es el que menos se queja en el post-operatorio porque está más acostumbrado al dolor. Por eso suelen acudir tarde a tratarse, porque están acostumbrados a aguantar y a apurar mucho con estas deformidades.
 
Hay dos tipos de pacientes: uno en el que, después de un brote reumático terrible, y a pesar del tratamiento, el mal ya se ha producido, y otro cuya deformidad es producida en pequeños brotes y que sí se pueden prevenir, al menos una mayor deformidad, con tratamientos protésicos, plantillas y ayuda del podólogo, actuando antes de que todo esté perdido.

Por desgracia no hablamos necesariamente de gente mayor, pacientes recientes menores de 30 años con problemas muy bien tratados por su reumatólogo, a pesar de ello pueden presentar deformidades muy graves. Al paciente reumático la estética le preocupa menos, queda en segundo plano, pero al enfocar el tratamiento hay que pensar en la parte del dolor y en mejorar el aspecto del pie, ya que después deberá ponerse en el zapato.

En el caso del pie no hay que acudir a la cirugía siempre, primero hay que agotar todo tratamiento conservador, empezando por plantillas, podólogo… El metatarso tiene una almohadilla que nos protege del contacto con el suelo, y el reuma lo llega a destruir de tal manera que el paciente llega a andar sobre el hueso. Hay que intentar que esto no llegue a pasar, la cirugía se hace cuando la deformidad está establecida y las articulaciones tienen un grado importante de destrucción.

En casos muy bien seleccionados, con muy poca destrucción articular y con unas luxaciones que no sean muy graves, se puede optar por una cirugía mínimamente invasiva, en casos en que el reuma afecte el pie pero no de manera demasiado importante. Si la afectación es de auténtico pie reumático ya hay que hacer cirugía convencional, ya que a veces hay que fijar la articulación del dedo gordo, o reconstruir el antepié.

Por el hecho de quitarles el dolor, de hacerles mejorar la funcionalidad, son pacientes tremendamente agradecidos, que deberán seguir yendo al reumatólogo para controlar la enfermedad e impedir al máximo los brotes reumáticos.

 

Más información en: Doctor Rabat

1 Ficheros de sonido (09:50 mins):

Reproducir Doctor Eduard Rabat Ribes, cirujano ortopédico y traumatólogo; experto en cirugía del pie y del tobillo del Hospital Quirón de Barcelona. También es responsable de la Clínica de Cirugía del pie y del Tobillo de Terrassa (9:50 minutos)



Nosotros subscribimos los Principios del código HONcode. Compruébelo aquí. Web Médica Acreditada. Ver más información ¡CSS Válido! Valid XHTML 1.0 Transitional [Valid RSS]

 

 

 

 

3da6c2d4484059e8fdf06c043dc59782